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Síndrome de muerte súbita infantil

Síndrome de la muerte súbita infantil

Síndrome de la muerte súbita infantil

El síndrome de muerte súbita infantil representa para muchos un suceso poco probable dado el desconocimiento que existe acerca del tema. Sin embargo, es una realidad que puede afectar a todos sin distingo de clase o raza. La muerte súbita del lactante o el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), se define como la muerte repentina de un niño en edad comprendida entre las 2 semanas de nacido y el año.

El análisis realizado por médicos forenses no determina con exactitud la causa que haya originado tan lamentable hecho. Inclusive, durante el estudio no se observa ningún síntoma o lesión provocada por el incidente. El bebé ha dejado de respirar sin un motivo preciso aparente y esto le ha causado la muerte.

¿Qué es el síndrome de muerte súbita infantil?

El concepto original de muerte súbita en los bebes ya lo hemos tocado por encima al inicio del texto pero su significado u origen lo describiremos a detalle a continuación.

El síndrome de muerte súbita en bebés es la causa de muerte inexplicable ocurrida durante el sueño en niños y niñas en edades menores a un año. En otras palabras, es la muerte del infante ocurrida mientras él bebe duerme y que no está asociada a ninguna causa biológica.

Puede él bebe y los padres gozar de buena salud y aun así atravesar por este terrible episodio, con lo cual; no debemos descartar esta posibilidad aun y cuando nos creamos saludables.

Definición del síndrome de muerte súbita del infante

La muerte súbita del bebé se define como la muerte inesperada de un lactante, en edades comprendidas entre dos semanas y un año, que antes parecía estar sano y que durante la noche o la siesta ha dejado de respirar ocurriendo así el fallecimiento del niño.

Es un evento ante el cual no se ha logrado encontrar ninguna causa que haya originado el deceso del niño, ni siquiera durante la autopsia o el examen posterior del lugar de la muerte. Casi todas las muertes ocurren mientras el niño está dormido.

En el norte de Europa, los reportes asociados a este hecho aumentan durante los meses de invierno.

¿Que causa la muerte súbita infantil o cuales son las causas más comunes?

En concreto, hablamos de causas reconocidas y que han sido comunes en la mayoría de los reportes de casos de muerte súbita infantil. Todas ellas, al menos en su mayoría, vinculadas a la obstrucción y función respiratoria del bebé. En ese sentido, ¿Cuáles son los motivos o causas reconocidas que pueden alertar a los padres sobre la disposición que tienen de vivir un escenario catastrófico como este? Te contamos a continuación.

Postura del bebe al dormir

Digamos que la postura del bebe al dormir influye mucho sobre la predisposición que tienen los niños de morir por muerte súbita. Muchos de los casos asociados a este tipo de deceso han estado acompañados de una postura desfavorable para el bebé al dormir. Generalmente ocurre cuando los bebes duermen boca abajo.

Debemos tener en cuenta que mientras nuestro hijo no desarrolla la habilidad de poder darse vuelta por sí solo, este tipo de posturas afectan dramáticamente su respiración y por ende lo hace propenso a un suceso como lo es el motivo de esta publicación.

Así mismos, el dormir de lado acompañado de cojines pegados al abdomen del bebé genera la misma sensación o al menos una similar a la de dormir boca abajo. Algunos colchones antivuelco no cumplen del todo la función reguladora y preventiva de la muerte inminente infantil, con lo cual no debemos fiarnos al cien por cien de ellos.

Padres con hábito de fumador

Si bien el ambiente de fumador no solo es causa de enfermedades de origen respiratorio para los niños, también es un agente causante tanto directa como indirectamente del evento de muerte súbita infantil. En especial cuando algunos de los padres fumadores duerme cerca del niño. Ya que la nicotina presente en todas las personas fumadoras favorece la ocurrencia de casos de muerte infantil de manera súbita.

Con lo cual, se recomiendo no solo mantener al niño alejado del entorno del fumador sino que los mismo padres abandonen el consumo de cigarrillo. Resultando además beneficioso no solo para la salud del niño en general sino la de los mismos padres.

La práctica del colecho, bajo casos puntuales

Si eres de los esta palabra no les resulta familiar entonces te vendrá bien saber que el colecho es el descanso que hacemos con nuestro bebe piel con piel. Es esa práctica en la que nuestro hijo duerme pegado a nuestro pecho, piel a piel y que según diversos estudio favorece la conexión y seguridad en los bebes. Ahora, ¿Cuándo lo practicamos de manera incorrecta?

Generalmente, cuando ocurre la muerte súbita del infante durante la práctica del colecho esta se ha visto vinculada a el sobrepeso por parte del padre o la madre, quien ha practicado este tipo de descanso con su hijo, así mismo resulta desfavorecedor y causante del mismo daño la práctica del colecho con padres fumadores, debido a la cercanía que este experimenta con él bebe y lo nocivo que puede resultar para su salud.

Las bajas temperaturas

Muy común en países donde las temperaturas suelen ser muy bajas. La muerte súbita del infante motivada por el invierno es un hecho. La razón de ello se debe a que este tipo clima sugiere un forma d abrigo inadecuada para los bebes.

Protegiéndolos contra las bajas temperaturas aún más de lo que se debe. Es cierto que los bebes a muy temprana edad les cuesta regular su temperatura corporal pero abrigarlos excesivamente puede llegar a agotarlos y llevarlos a un punto en el que sufra un golpe de calor, o haga una apnea y deje de respirar.

Lo conveniente en estos casos es consultar con nuestro pediatra y evaluar las mejores opciones para proteger a nuestro contra las bajas temperaturas que sugiere el invierno.

Formas de prevención del síndrome

Las investigaciones médicas en torno al síndrome de muerte súbita han demostrado que el riesgo de mortalidad puede reducirse evitando ciertos factores de riesgo como los son:
Que él bebé duerma boca arriba en lugar de acostarse boca abajo. Esto garantiza que nuestro bebe mantengas las vías respiratorias totalmente despejadas y en caso de que ocurra alguna bocanada con solo girar la cabeza a un lado se pueda resolver la situación sin poner en riesgo al infante.

Dormir sobre superficies firmes

Que nuestro hijo descanse sobre superficies ligeramente duras o firmes nos ayuda prevenir el riesgo de asfixia, que es digamos una de los motivantes de la muerte súbita del infante. Así mismo, el lugar donde nuestro bebe duerma debe permanecer libre de pieles de oveja, almohadas, peluches o mantas de cuna que aumentan el riesgo de asfixia.

La lactancia materna

La lactancia materna no solo es la mejor fuente de alimentación que nuestro bebe puede recibir durante sus primeros meses de vida sino que ayuda lo protege cintra ciertas enfermedades y además le ayuda a prevenir terribles desenlaces como la muerte súbita del infante.

Alimentar a nuestro bebe a través de la lactancia al mismo tiempo que practicamos el colecho de la forma correcta no solo nos ayuda a prevenir el riesgo de muerte súbita sino que favorece la conexión entre madre e hijo.

Otros aspectos de interés que pueden prevenir el síndrome de muerte de cuna

Los siguientes, son algunas recomendaciones básicas que pudieran marcar la diferencia entre vivir o no la desagradable experiencia del síndrome de muerte súbita infantil.

  • Ambiente libre de humo de cigarrillo (desde el embarazo)
  • Evite el sobrecalentamiento del bebe, es decir, el abrigo en exceso (ropa, mantas, habitaciones)
  • Dormir bajo una temperatura no menor a 18 grados de temperatura ambiente
  • Lactancia materna a la edad de 1 año (reduce el riesgo de infección)
  • Chupete sin compulsión (ayuda a abrir las vías respiratorias)
  • Que el lugar donde duerme nuestro bebe este cerca del nuestro de manera que pueda facilitar el monitoreo del sueño.

Equipos para el monitoreo del sueño

El monitoreo del sueño mediante el uso de equipos electrónicos caseros sólo es útil para niños seleccionados de alto riesgo. Sin embargo, la eficacia de la monitorización no ha sido probada, ya que incluso los dispositivos modernos con algoritmos inteligentes muestran lagunas en los reportes ofrecidos a los padres. Siendo así, no conviene del todo fiarse de algunos de estos equipos, que al fallar pudieran evitar que notemos el riesgo de muerte súbita al que nuestro bebe se expone.

Ayuda para padres que han sufrido esta experiencia

La muerte súbita del bebé se encuentra con los padres de manera completamente inesperada. Además de la conmoción, los padres afectados también suelen tener fuertes sentimientos de culpa. Las investigaciones de la policía, los trabajadores sociales u otros organismos tras la tragedia a menudo pueden traumatizar aún más a los padres. El asesoramiento psicológico por parte de especialistas capacitados o los intercambios con los padres que también están afectados pueden ayudar a procesar mejor lo que ha ocurrido.

Nuestro bebe merece toda nuestra atención, vigilarlo y cuidarlos el deber que por naturaleza se nos ha asignado. ¿Te imaginas atravesando una experiencia como esta, que haces para evitarlo?